"MISA DE UNCIÓN DE ENFERMOS"
Parte muy importante en el trabajo pastoral de Belén de Jesús, concretamente de los Sacerdotes, Ministros de la comunión, el Movimiento María Mujer Eucarística y el Dispensario Médico, es la atención a los enfermos.
Por eso, en este año que se celebra el Año Jubilar Parroquial en Belén de Jesús, por los 25 años de haberse erigido como parroquia, se llevó a cabo una misa por los enfermos, el 25 de febrero, a las 12 del día.
Adriana Gómez, Ministro Extraordinario de la Comunión nos comparte sus impresiones:
“ Durante la homilía, el Padre Jorge comentó que todos nuestros sufrimientos tenemos que ofrecérselos a Dios nuestro Señor, porque a lo mejor EL nos tiene en ese momento en esa prueba y la tenemos que superar para Gloria de Él; porque si El nos está pidiendo esto es porque nos necesita en la oración, esa oración contemplativa, donde Dios nos dice más a nosotros, que nosotros a EL ,y nos transforma para ayudar al prójimo, para amarlo, para entenderlo, y de esta modo logramos también la Conversión.”
“Yo sentí-comenta Adriana- que me sano también el evangelio, la Palabra de nuestro Señor. Quizá, a lo mejor, no estoy enferman del cuerpo, pero ¿del alma? Del alma es donde me sana en cada momento. Entonces lo que me sana es la Palabra y todavía más estar en comunión con El. Que El me da su cuerpo y me sana por dentro, totalmente. Con su Palabra nos sana nuestros pensamientos, para obrar como Él quiere y aceptar lo que El quiere, cuando El quiere; así que somos materia dispuesta de EL y somos la masita que EL va dando forma en cada momento para EL y para gloria de EL”.
A esta misa que concelebraron el Sr. Cura Vicente y el P. Jorge, asistieron alrededor de 200 enfermos, acompañados por familiares, amigos y conocidos. Al terminar la homilía fueron ungidos con los Santos Oleos todas aquellas que, por su condición, lo necesitaran; así, se ungieron a personas de edad, personas con enfermedades graves, y personas que serían intervenidas quirúrgicamente (algunos para recibir algún trasplante)
“La unción del enfermo consiste en que llega el Padre con cada uno de nosotros, nos da la bendición de nuestro Señor, nos pone el aceite en la cabeza y el Espíritu Santo nos da esa fortaleza. En este momento, nuestro Señor nos llena a cada uno de su Espíritu fortalecedor; con ese aceitito que nos untan en la cabeza nos llenamos de ÉL, de su Espíritu y, se siente ese amor, nos trasmite ese cariño de Cristo, presente aquí con nosotros, y nos sentimos amados por Nuestro Señor. “
(Un comentario más)
Fue maravilloso encontrarnos con algunos de mis hermanos de hace 30 años (1979-2010), que estuvieron trabajando para construir TU casita Señor, nuestra casita, como dijo el Sr. Cura, y fue una gran dicha volverlos a ver.
Y si como los veo Señor, me veo, qué bien me veo. Qué sabio eres Señor, bien sabías que para hacer bien mi trabajo necesitaba ser como uno de ellos, sentirme unos de ellos. (Anita habla del accidente que tuvo y de la cercanía que tiene con los niños del CRIT).
Gracias Señor, bendito seas por esta hermosa discapacidad.
Rueguen por mí. Anita Valdespino, (Pionera Vigente, por gracia de Dios).
Volver