Adoración al Santísimo Martes y Jueves 5:00 a 8:00 p.m.
Noticias ACI Prensa
NUEVAS CRIPTAS A PERPETUIDAD
Amplias, bien iluminadas, acabados en lujosa madera con placas doradas uniformes, y un pequeño florero fijo, para colocar una flor. Se localizan en la parte alta de la capilla de la Divina Misericordia.
Ya puedes pasar a verlas, y aunque aún no están terminadas se están comenzando a colocar algunas gavetas. Ven y conocelas los domingos de 9 a 1pm y de 5 a 7pm.
¿Ya tienes la tuya?
Informes y ventas en la oficina parroquial.
Flash Dominical
07 de Febrero del 2010
"PERO YO SOY EL CHOFER"
Ya Simón había renunciado a su barca, que era todo su tesoro. Renunció a la barca con redes y todo… por amor a Jesús.
Pero luego lo vemos remando en la misma barca. Le dice Jesús: “retírala un poco de la orilla”. Él obedece y Jesús la usa como cátedra para predicar. En otra ocasión le dice: “rema mar adentro”; Simón rema, y Jesús utiliza la barca como material didáctico para explicar una lección de pastoral; “los haré pescadores de hombres”. Total, la barca la maneja Simón Pedro, pero ya no es suya…
Jesús –ya lo sabemos- pide todo, pero no se lo lleva. Sólo quiere que lo tengamos a su disposición para lo que se le ofrezca. Todo, es decir, casa, coche, esposa, hijos, cuentas bancarias, compu, novia, cabeza, manos, redes y barcas, corazón… ¡Todo! Así es El… Y lo curioso es que ésta es la única forma de disfrutarlo todo en esta vida sin enojos ni envidias, sin resentimientos ni temores…
¡Los trucos que tiene el amor! Me acordé de un señor que me estaba enseñando una camioneta que acababa de comprar, y su hijo pequeño se me acerca y me dice al oído: “é mía”. El papá, que alcanzó a oír, añadió muy en serio: “en realidad sí… pero yo soy su chofer”•
P. Vicente
BOLETIN
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Gracias, Señor, porque me diste un año
en que abrir a Tu luz mis ojos ciegos;
gracias porque la fragua de tus fuegos
templó en acero el corazón de estaño.
Gracias por la ventura y por el daño;
por la espina y la flor; porque tus ruegos
redujeron mis pasos andariegos
a la mansa quietud de tu rebaño.
Porque en mí floreció tu primavera;
porque el otoño maduró mi espiga
que el invierno guarece y atempera.
Y porque entre tus dones, me bendiga
-compendio de Tu amor- la duradera
felicidad de una sonrisa amiga.